domingo, 30 de octubre de 2011

Angie




Y se acabaron los días soleados, llegó el puto otoño, atravesándonos por dentro. Rompiéndonos. Y ahora todo es tristeza en tus ojos. Y los míos ni los siento. No hay nadie que pueda compararse a ti. Eres hermoso.  Y aunque por ti pasen los años, siempre seguirás siéndolo. Y vino el vértigo a apoderarse de nosotros, ¿es que acaso merecemos este final? Y no hay distancia que pueda separarnos. Todavía pienso en ti. Aunque el Sol no salga esta mañana. Te seguiré queriendo, ¿Es que acaso la vida está hecha para pasarlo mal? Por algo se inventó el invierno. Y aunque nada sea igual, no olvides nunca que tuviste un verano. Y aunque no me sigas viendo pasar, no olvides nunca que por más lejos que andemos, no soltaré tu mano. Y eres mi ángel. No hay nadie que pueda compararse a ti. Eres hermoso. Ángel, te sigo amando.   

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