sábado, 7 de enero de 2012

No sabes



¿Y qué quieres que haga ahora, a ver? ¿Que venga y te de un abrazo como si nada? ¿Qué te cuente lo bien que me ha ido la vida sin ti? ¿Que aunque haya dolido, el cielo sigue entero allí arriba, el infierno sigue siendo fuego y la Tierra sigue rotando? ¿O que te escriba una carta explicándote todo lo que me ha pasado desde que te fuiste, paso a paso? Porque no encuentro las palabras, porque solo pienso en qué hubiéramos sido si no te hubieses ido, en qué has hecho durante todo este tiempo, en si me sigues queriendo lo mismo. Porque yo lo sigo haciendo, y aunque mil veces haya deseado que llegase este momento, y pensé que si venias sería un rotundo sí, ahora dudo de si realmente no será un no. Porque, ¡joder tío! Vuelves y lo descolocas todo, como si tuvieras derecho, como si yo te lo hubiera otorgado, como si no quemase en el alma. Y no te das cuenta de lo que es estar aquí, bajo esta lluvia helada de miradas esquivas, de sonrisas imaginarias y lágrimas apunto de estallar en llantos. No sabes lo que es estar en mi piel y desear con cada una de las partes de mi ser, rozar la tuya.

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