viernes, 22 de junio de 2012

Y no sé si esto tocó a su fin.




Si lo hicimos mal todo o solo un poco falló. No sé por qué ha tenido que pasar así. Ni tampoco por qué con el tiempo todo se ha ido jodiendo; pero no enfriando porque sigo sintiendo que duele. Porque sigo sintiendo que importas. Porque te sigo queriendo. Y me sigo acordando de todos los momentos. Porque últimamente he pasado de todo y he hecho como si nada. Me he disfrazo con nuestra mejor amiga: indiferencia. Y lo he camuflado todo muy bien. Solo como mi mente sabe hacerlo. Pero siguen volviendo. Todo sigue regresando a mí, taladrándome en el centro. Esos momentos que solo tú y yo conocemos. Esos momentos que sé que si dentro de unos años recordamos nos seguirán moviendo algo por dentro. Pero, ¡joder! Lo haces tan bien que casi parece que no duela.

Pero siguen habiendo estos días raros, de lluvia y no precisamente afuera. Y lo sabemos, aunque no sé si tengo el valor suficiente para asumirlo, lo sabemos. Esto se acaba cuando dices o digo basta, y yo aquí me quedo. Esperando que entiendas que nunca te he necesitado tanto pero que tampoco había estado tan saturada.

He tirado la toalla, he roto las cuerdas de las que pendía, he quemado los peldaños de madera que llevaban a la azotea (donde podríamos haber mirado las estrellas), he tirado a la basura nuestro “contrato” de siempre, he tapiado la puerta-sin puerta que nos comunicaba. Y no sé si quería esto. Porque todo es fruto de enfados mal acumulados. Porque cada vez siento que tú das menos, y que yo te exijo más. Porque quiero que vuelvas a contagiarme tu tonta risa. Porque quiero que me vuelvas a contar tus problemas sin pelos en la lengua. Porque quiero que vuelvas a formar parte de mi día a día. Porque quiero que algo nos diga que no hay un final todavía. Que no estamos rotas. Que de verdad no nos equivocamos. Que nos seguimos necesitando. Que nos seguimos complementando. Que aunque no lo parezca, sigues siendo una importantísima parte de mi vida. Porque quiero seguir a tu lado o tú al mío, fumándonos lo que los demás digan.

Lo mejor de lo peor que te ha pasado




Soy exactamente lo que no buscabas, hay una torre hasta IOK-1 con mis defectos, he tropezado tropecientas veces con la misma piedra y he cometido incontables errores.

Sé que no soy lo que mereces, y sinceramente nunca llegaré a entender por qué me quieres. Y es que dicen que “amar es quebrarse, incluso cuando ya somos pedazos de un algo”, pero yo la verdad es que no soy partidaria de lo que dice la gente para justificar el daño.

Para serte franca, y tras pensarlo, no hay cosa en el mundo que me dé más pánico. Siento que todo lo que toco lo jodo y eso da miedo. Digamos que no estoy acostumbrada a que me quieran, y es que me he pasado la vida dando tumbos, sin nada fijo, esperando o ilusionándome con el momento, y ahora, simplemente no puedo.


Porque últimamente solo tengo ganas de perderme. Perderme sola y sin nada. Encerrarme con mis fallos. Hacer tributo a mis miedos. No querer volver a tiempos de antaño.

Piénsalo. Piénsalo antes de decir que sí… o que no. Piénsalo, porque puede que no estés equivocado, puede que sea lo mejor de lo peor que te ha pasado. 

Bad for you




Porque hay heridas tan profundas, que terminan en el alma

jueves, 21 de junio de 2012

Fuck U.

¿Que si es en su contra también en contra tuya? Vale, pues ya sabes lo que voy a hacer ahora. Y si tú estás de su lado, entonces, QUE OS JODAN.

miércoles, 20 de junio de 2012

Me importas una M I E R D A



Me importa una mierda si me criticas o te callas. Si te parezco guapa o de fea me tachas. Si eres de las que van a las espaldas o si asumes las consecuencias de lo que hablas. Si me quieres o en tus sueños me matas. Si no te atreves o si me partirías la cara. Si te crees que voy de buena o directamente soy mala. Si eres de las que hacen o solo ladras. Me importáis una mierda tú y tu vida, que si crees que me voy a rebajar a ti, la llevas clara, niñata.