viernes, 17 de mayo de 2013

Te seguía queriendo tanto



Me acuerdo de como pasaba horas enteras contigo, tirados en el sofá y riendo por cada tontería que ocurría. Me acuerdo de como venías a las cinco con la comida preparada y fría. Me acuerdo de los días enteros viéndote barnizar aquella estrella del techo. Me acuerdo del último fin de año, que no salímos de casa y- aunque tú no te diste cuenta- te vi llorar.  Me acuerdo de como eran tus besos en el pelo. Me acuerdo de tu risa tan ruda y contagiosa. Me acuerdo de tus ojos vidriosos que son mi más pura herencia. Me acuerdo de tus "Ay, Señor" que tanto repito a lo largo del día.
Me acuerdo también de cuando te dejamos solo, atrás. De como te eché de mi vida. De como te dejé de pensar. Me acuerdo tanto de eso. Y aunque estoy casi segura de que tú pensaste que se había acabado todo,-te juro- te quería tanto. Tanto que aún sigue doliendo el haberlo hecho. Tanto que cuando volviste no podía creerlo. Tanto que no llegué a aprovecharlo cuando pude tenerlo.
Daría todo lo que tengo, por repetir todos los años ese -por entonces- aburrido fin de año. Por volver a quejarme de tus bromas hirientes. Por de nuevo poner a prueba tu mala leche. Por acostarme a las tantas al pasar la madrugada contigo mirando estrellas. Por los paseos a la montaña con Lara. Por los juegos en la cancha. Por las tardes en el bar, y por lo bien que trabajabas. Por volver a darte ese último beso en la frente. Y por no soltarme nunca de ese abrazo.